En 2019, mi hijo estaba aprendiendo a hacer surf. Por ello, hicimos que le fabricaran su tabla delante de él; estuvo presente en cada etapa, desde el bloque de espuma hasta la tabla terminada, para que comprendiera la herramienta que iba a llevar al mar. Después, estudiamos las corrientes para que entendiera el flujo. Todo se volvió más sencillo a partir de ahí. Si comprendemos los elementos que nos rodean, entendemos mejor el camino.Tras comprender los fundamentos, llega la práctica. Dedicar horas, práctica tras práctica. Los giros dejan de ser conjeturas.La práctica se convierte en evolución, y la evolución en diversión. Despertar, aprender, practicar, divertirse. La secuencia que nos lleva al éxito.